El dólar bajo está generando efectos diferentes en Colombia: conozca cómo puede impactar a comerciantes, importadores, exportadores y consumidores.
El fortalecimiento del peso colombiano frente al dólar está generando efectos diferentes en el comercio. Los negocios que dependen de productos importados pueden encontrar un escenario favorable, mientras que los exportadores enfrentan una menor conversión de sus ingresos a pesos.
El comportamiento del dólar vuelve a ocupar la atención de comerciantes, empresarios y consumidores en Colombia. Para este viernes 18 de septiembre de 2026, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) se ubicó en $3.151,73 por dólar, de acuerdo con la Superintendencia Financiera de Colombia.
Este nivel refleja una moneda colombiana más fuerte frente al dólar que la registrada durante buena parte de los últimos años. Sin embargo, el comportamiento de la jornada también demuestra que la tasa puede moverse rápidamente: este viernes el dólar abrió por encima de la TRM vigente.
Para los comerciantes, este escenario puede tener efectos importantes, especialmente dependiendo de si sus negocios compran mercancías en el exterior o venden productos hacia otros países.
¿Qué significa un dólar más bajo para los comerciantes?
Uno de los principales efectos se presenta en los negocios que importan mercancías, materias primas, maquinaria o equipos.
Cuando el dólar baja frente al peso, un comerciante que necesita comprar productos en Estados Unidos u otro mercado internacional puede requerir menos pesos colombianos para adquirir la misma cantidad de dólares, aunque el efecto final también depende de otros costos, como transporte, impuestos, aranceles, seguros y condiciones de negociación.
El Banco de la República señala que, cuando el peso se deprecia y el dólar sube, los importadores deben entregar más pesos por la misma cantidad de divisas. Por el contrario, una apreciación del peso puede reducir esa presión para quienes realizan pagos en dólares.
Esto puede representar una oportunidad para algunos comerciantes que trabajan con productos importados, aunque no significa automáticamente que todos los precios bajen de inmediato.
Los productos importados pueden tener un escenario más favorable
La información de comercio exterior muestra que Colombia mantiene un volumen importante de compras internacionales.
Entre enero y junio de 2026, las importaciones colombianas alcanzaron US$38.075,8 millones, un aumento de 13,6 % frente al mismo periodo de 2025, según cifras recopiladas por Analdex con base en información oficial. Las manufacturas representaron el 74,5 % del valor de las importaciones durante junio.
En ese mismo periodo también aumentaron las importaciones de bienes de consumo, maquinaria y otros productos, lo que muestra la importancia que tienen las compras externas para diferentes actividades económicas.
Por esta razón, un dólar más bajo puede favorecer a determinados comerciantes que dependen de mercancías adquiridas en el exterior.
No obstante, hay que tener en cuenta que el precio que paga el consumidor no depende únicamente de la tasa de cambio. Los comerciantes también deben asumir costos de transporte, almacenamiento, impuestos, financiación, salarios y otros gastos operativos.
¿Por qué el dólar bajo no significa que todo vaya a bajar de precio?
Esta es una de las principales aclaraciones que deben tener en cuenta los consumidores.
Aunque el dólar tenga una cotización menor, el comerciante puede haber comprado previamente la mercancía cuando la divisa estaba más alta. Además, los productos pueden tener inventarios adquiridos con anterioridad y contratos o costos fijados en diferentes momentos.
Por eso, no es correcto afirmar que una caída del dólar provoca automáticamente una reducción inmediata de todos los precios en Colombia.
El efecto puede sentirse primero en las nuevas compras realizadas en dólares y posteriormente trasladarse, dependiendo de las condiciones de cada negocio y del mercado.
El otro lado de la moneda: los exportadores
Mientras algunos importadores pueden encontrar ventajas, las empresas colombianas que venden sus productos en el exterior enfrentan un efecto diferente.
Cuando un exportador recibe dólares y posteriormente los convierte a pesos, una tasa de cambio más baja significa que recibirá menos pesos por cada dólar.
Analdex manifestó en julio de 2026 su preocupación por la apreciación del peso colombiano y señaló que este comportamiento genera presión sobre sectores exportadores y manufactureros. Entre las actividades mencionadas por el gremio estuvieron productos agrícolas como café, banano, aguacate, frutas, flores y acuicultura, además de la industria manufacturera.
Esto evidencia que el dólar bajo no tiene un único efecto sobre la economía: puede favorecer a unos sectores y generar dificultades para otros.
¿Cómo puede afectar al consumidor?
Para los consumidores, uno de los posibles beneficios de un peso más fuerte puede aparecer en productos con un alto componente importado.
Sin embargo, cualquier reducción depende de cómo se comporte la cadena de comercialización y de los costos que tenga cada producto.
Por ello, si una persona encuentra un producto importado a un precio menor, no necesariamente significa que todos los comerciantes estén trasladando de inmediato la variación del dólar.
El comercio colombiano mantiene crecimiento
El comportamiento de la tasa de cambio ocurre mientras el comercio interno también registra resultados positivos.
Según el DANE, en julio de 2026 las ventas reales del comercio minorista aumentaron 5,3 % frente a julio de 2025, mientras que el personal ocupado creció 1 %. Al excluir combustibles, las ventas reales crecieron 7,3 %.
Estos datos muestran que el desempeño del comercio depende de varios factores y no solamente del comportamiento del dólar.
¿Qué deben tener en cuenta los comerciantes?
Para los negocios que compran productos en el exterior, la cotización del dólar es un factor importante para calcular costos y márgenes. Sin embargo, una tasa favorable no garantiza por sí sola mayores ganancias.
También resulta necesario considerar el precio al que se adquirió el inventario, los costos logísticos, los impuestos, las condiciones de los proveedores y la evolución futura de la tasa de cambio.
En Colombia, además, la TRM es una referencia calculada y certificada diariamente por la Superintendencia Financiera; no es un precio obligatorio para todas las operaciones de compra y venta de dólares. El Banco de la República explica que el precio de las divisas se determina en el mercado y mediante acuerdos entre las partes.
En conclusión
El dólar en niveles bajos frente al peso está generando un escenario con efectos diferentes para el comercio colombiano. Los importadores pueden encontrar menores costos relativos en sus compras externas, mientras que los exportadores reciben menos pesos al convertir sus ingresos en dólares.
Para los consumidores, la principal aclaración es que una caída de la divisa no implica que todos los productos vayan a bajar de precio inmediatamente. El impacto dependerá del tipo de mercancía, el momento en que fue adquirida y los demás costos que intervienen en su comercialización.
La evolución del dólar seguirá siendo un factor relevante para comerciantes, empresarios y consumidores durante las próximas semanas.
Fuentes:

